sábado, 12 de diciembre de 2015
Glühwein
¿Te sientes abatid@? ¿Decaíd@?
¿El Invierno hace estragos en tu vida?
No lo dudes más. Ven y déjate seducir por las notas canela humeantes, por los burbujeantes aromas que desprenden las tacitas coloridas en algún mercado navideño alemán o Weihnachtsmarkt.
Tradicionales. Clásicos. Lugares de encuentro y diversión.
Acércate a Frankfurt, a Colonia, a Hamburgo, a Dresden, ...
Viajes como viajes, viajes por placer o por negocios, viajes en compañías aéreas económicas o tradicionales, haz un hueco en tu agenda, busca tiempo en tu vida y ¡arrímate!
Merece la pena. :)
Mientras tanto, puedes ir caldeando el ambiente ....
Ingredientes
¿Qué vas a necesitar?
- 1 litro de vino tinto con cuerpo, de calidad normal.
- Un limón o una naranja pequeños, cortado en rodajas.
- Clavos de olor.
- Canela en rama.
- 80 gramos de azúcar morena o 40-50 gramos de miel.
- Una manzana pequeña, cortada en pedacitos.
- Un "chorritito" de anís.
Preparación
1. Calienta medio litro de vino tinto en una cazuela a fuego moderado, sin dejar que hierva en ningún momento.
2. Agrega 3 o 4 clavos, 1 o 2 ramas de canela y el chorrito de anís.
3. Añade la mitad del azúcar o la miel, lentamente, y sin dejar de remover durante al menos 5 minutos.
4. Añade las rodajas del limón o la naranja.
5. Vierte el resto del vino y agrega la otra mitad del azúcar o la miel.
6. Añade los pedazos de la manzana para afinar el sabor.
7. Mantener calentando a fuego lento, sin dejar que la bebida hierva y removiendo de vez en cuando, durante 20 o 30 minutos más.
8. Finalizado el proceso, dejar reposar unos 15 minutos.
9. Cuela el vino antes de servirlo para evitar encontrar trozos y restos de especias.
10. Servir el vino caliente en tazas cerámicas.
11. Para darte ambiente, si tienes balcón o terraza, sal y te sentirás como en el Römer de Frankfurt o en el mísmisimo Dreieichenhain. ;)
Tradición
Esta tradición en la forma de preparar la bebida se remonta a muchos años atrás, a la época romana y griega, donde al vino se le agregaban distintas especias y era servido a diferentes temperaturas.
Sin embargo es en la Edad Media cuando comienza a hacerse muy popular, y su modo de elaboración va evolucionando.
Hoy en día las recetas más comunes poseen algunas diferencias entre sí dependiendo del lugar concreto donde se haya elaborado.
Por qué nos gusta tanto
Porque nos encanta abrir la mente y conocer otras culturas y la germánica resulta realmente interesante y práctica. Porque el glühwein sabe bien y es un medio infalible para luchar contra el frío en viajes invernales.
Y, de paso, porque alegra la mente y el corazón, eso sí, siempre con sentido común y moderación.
Prost!
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